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Charla de Luis Pescetti “Enseñando a los cachorros”

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Charla de Luis Pescetti

“Enseñando a los cachorros”

Centro Cultural Provincial. Martes 13/09 a las 18 hs.

(Notas tomadas y editadas por la profesora María Eugenia Nocioni)

Los docentes tienen siempre algo de la urgencia para la clase de mañana. Pensando en esto, es que fui armando un blog dónde hay canciones, cuentos, chistes, ensayos, etc. (luispescetti.com) Propongo recorrerlo...

Los chicos son los más rigurosos en la construcción de sentido, y los más rigurosos en la eficacia. Para ellos sentido y eficacia es de vital importancia. A los chicos les importa ser eficaz para los adultos, para los docentes, para un amiguito. Y en cuanto al sentido, necesitan de éste para entender el mundo. Para eso, los chicos necesitan de repeticiones y que esas repeticiones sean asociadas. Gracias a esas repeticiones los chicos empiezan a construir sentidos. De esta manera, los chicos van reemplazando teorías por otras mejores, y esto vale también para la ficción. Cuando uno le lee a los chicos lo que más les importa es saber si ese acto de lectura es de verdad, si el docente disfruta de la lectura, si se cree lo que está haciendo. Por eso los maestros estamos sonados: ¡tenemos que creer en lo que hacemos! Para creer en lo que hacemos es necesario encontrar nuestra propia voz. Esas son las tres cosas fundamentales: el sentido, la verdad de lo que uno hace y encontrar su propia voz.

Para encontrar mi propia voz, lo que hago es darle bolilla a lo que me llama la atención. Así construyo las canciones. Todo nace de algo que te llama la atención. Un ejemplo de esto es la canción “Bien, nada” que habla de la comunicación entre padres e hijos. http://www.youtube.com/watch?v=kwALTLh8o_Q&feature=player_embedded

La mejor manera de charlar con los chicos y con los jóvenes es contar tu relato, porque los jóvenes –fundamentalmente- pierden la confianza de lo que relatable – narrable. Y esto porque siente vergüenza de no ser impactantes. Para que ellos vuelvan asumir su voz, es necesario que charlemos con ellos de nosotros mismos. Algo que influye en la comunicación es que hoy se perdió la escala. Antes era una escala de uno a uno (1 a 1). Ahora tenés que estar preparado para gustar o no gustar de a miles. Y el cerebro no está preparado aún para eso. Por lo tanto es necesario acompañar a los jóvenes, para ayudarlos a tomar su propia voz. ¿Y cómo acompañarlos? Sin censurarlos y sin ser ingenuos.

No puede haber algo que no sea literatura, porque en ese caso habría una niñez/ juventud que se queda en riesgo porque se quedan sin respaldo; se quedan sin expresión cultural/ sin voz. Lo que hacen algunos jóvenes no tiene porqué ser contracultura. Es el caso del libro de Harry Potter. El comentario que Harold Bloom hizo sobre este libro, me inspiró una canción: “Yo leí Harry Potter y me gustó” http://www.youtube.com/watch?v=ofQ-yQHcfYI

Los chicos/jóvenes son como inmigrantes. Imaginemos que somos inmigrantes: ¿cómo nos gustaría que nos reciban en un país extranjero? ¿Cómo nos gustaría que nos eduquen? Los inmigrantes sienten emociones ambiguas: agradecimiento por un lado y extranjería, extrañeza por el otro. Con los chicos pasa lo mismo con sus docentes, por ejemplo. Les están agradecidos, pero a la vez le dicen “vos no sos mi mamá, mi papá” Si uno es inmigrante agradecerías que el mapa que te dan de la ciudad, sea lo más parecido a lo real, sea lo más cercano a la verdad. También agradecerías que las personas que te reciban en ese lugar nuevo estén enamoradas de ese lugar, estén felices, sean vitales; y puedan contagiar eso. Los docentes deben ser vitales y deben gustar de lo que hacen y deben poder contagiarlo. Para eso, los docentes tienen que encontrar una manera de trabajar y que ésta le resulte verdadera. Y en esto hay que encontrar nuestra propia voz: que esta voz me gusta. El primer acto que hay que hacer es infundirnos confianza: confiar en algo que te llame la atención (como yo hago con las canciones) Aquello que te llama la atención es un mundo de posibilidades que se abre. El segundo acto es ganar autonomía. Todo esto posibilitará que el docente pueda ayudar a los alumnos a que encuentren su propia voz. Podemos partir de Harry Potter, el reggaetón, no importa: total sabemos a dónde queremos llevar.

M. Eug.: Esta charla con Luis me recordó un cuento, que el propio Luis lee y que me parece apropiado para seguir pensando las propuestas que él nos dejó en su charla.

watch?v=omHumurzmoc



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